Visitas

martes, 5 de julio de 2011

Eran dias perfectos.

Empiezas a reírte como una tonta, y algo le pasa a él también. Y os reís aun más. Y os miráis y os parece que todo está diseñado para haceros reír, y entonces te ríes, te ríes sin cesar, y da la impresión de que el destino está de tu parte, sí, que vale la realmente la pena reír sin parar. Esos momentos en los que la barriga se tensa y te duele de lo mucho que te has reído. En esos instantes no hay nada más hermoso que esa risotada, te olvidas de todo lo que te ha salido mal y te sientes de verdad reconciliado con el mundo. Y entonces dejas de reírte, sueltas alguna que otra risita nerviosa, pero después te sientes casi satisfecha y exhalas un largo suspiro, como de alivio. Pues bien, eso es vivir, partirse de risa con una persona a la que quieres y que te hace sentir querida, ¡Y sí, esa sonrisa te cambia el día!.

No hay comentarios:

Publicar un comentario